Objetivo del blog

Objetivos del Blog

En este vídeo están los objetivos del blog. Disfrútenlo!!!

Anuncios
Poemas

GÉNESIS DE PASIÓN

¿Y a qué se le escribe?, ¿al amor o al desamor?, ¿Se escribe con locura o serenidad?, ¿Dicta el sentimiento o el pensamiento?, ¿Una poesía pensada o una recién inventada?

En la serenidad de aquella tranquila noche, con tan despejado cielo y la persuasiva sensación de aquel frío acogedor que al cerrar las puertas nuestras manos se ataban, llevando a cabo lo que desde hace tiempo se esperaba.

El fuego que iniciaba con  el cruce de nuestras miradas.

¡Intensas miradas!

Mientras todo se da a favor, por cosas de suerte o por cosas del destino, con sutileza y con grandes ansias se da inicio a nuestro cometido.

La delicada manera con la que tu cadera yo tocaba y el éxtasis que tu olor corporal me provocaba, el deseo y las ganas en un beso acababa y esto la pasión encendía.

En mis orificios nasales tu loción favorita, la manera perfecta para demostrar nuestra mutua demencia entre la pulcra mezcla de nuestro sudor.

El roce delicado de mis manos entre tu pecho, o de mis labios con tus labios sin ningún pudor, mientras nace tu tierna sonrisa impregnada con ese toque atrevido, lo suficientemente alucinante para no querer separarme.

Tu cabello, tu piel, tus marcas, tu ser, un ser con absoluta dulzura, ¿una dulzura imaginaria?, Una dulzura tan real como lo perfecto de tal momento, una dulzura tan real como nuestro existir mismo.

 

Ricardo Arias.

Poemas

PARAÍSO DE ILUSIONES MUERTAS

Noviembre fue el mes de la verdad absoluta, tuvo el día en el que por fin desperté de tan extenso sueño.

Como un caballero me he despertado, ¡que divertido!, en ese sueño fui un caballero tratando de conquistar un territorio que en lo absoluto me pertenecía.

Me propuse no ver todo lo inservible de ese espacio, quería ver frutos en la tierra que consideré perfecta.

Me dedique a crear un cielo de colores en un material gris, absorbente y corrosivo.

Que emoción me causaba cuando una pequeña hoja verdecita nacía, me daba esperanzas, miles.

El placer duraba poco,  en pocos días, o casi de inmediato esa hoja verdecita se marchitaba.

Volví a quedar sin nada en aquella tierra áspera y brusca.

Pasaba el tiempo y no lograba ver  resultados positivos.

Pero de la nada la tierra parecía muy prometedora, y volvía a creer en que era la indicada. Ilusiones mías.

Quería lograr un objetivo que ese mundo ya me había negado, en el fondo reconocí que ya no debía seguir gastando fuerzas en tratar de regar ese polvo implacable.

Me empeñé en sus tierras, quise que el agua fluyera, que las flores brotaran, pero fue en vano porque el suelo estaba seco, es inútil, no es fértil, jamás sobreviviría.

Por alguna razón, hubo un tornado de puertas de salida. Recordar que es  un sueño.

Pero en el último recuerdo del último capítulo de este sueño, una novela resultó más interesante. Lo suficientemente interesante para decidir tomar ese tornado y que me arrojara a despertar.

Todo me lo había imaginado, todo fue un producto de mi mente, al menos este sueño me advierte a poder encontrar una tierra buena, fecunda y firme en donde colocar  mis pies.

 

Ricardo Arias.